ESTUDIO DIFERENCIAL DE RAZAS DE PERROS DE PROTECCIÓN DE REBAÑOS

Este estudio de beneficios y problemas diferenciado por razas, fue publicada en 1986 en el número 588 de la revista del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

Estos datos fueron recogidos de 399 ganaderos. Desde los años 70 se habían introducido 1400 perros para la labor de PPR en 24 estados, y ya se podía hacer balance de los resultados.

Es interesante la comparación entre los valores, expresados en porcentaje -excepto para el número de perros-, de las diferentes razas que trabajan como Perros de Protección de Rebaños: Montaña (437), Komondor (138), Akbash (62), Anatolian (56), Maremmano (20), Sharpei (11) y Kuvasz (7). El Mastín del Pirineo no está contemplado en el estudio, como no sea en el apartado de Otras Razas" (9). Vemos que el número de Montañas es sensiblemente superior al de las otras razas, 437 frente a un total de 740.

En cuanto al concepto de efectividad vemos que el Montaña está valorado en segundo lugar como "muy efectivo" (71%) después del Anatolian (77%), pero a la hora de contabilizar el porcentaje de "perros de efectividad nula" el valor menor (7%) corresponde al Patou, lo que nos da otra vez una idea del alto componente genético del comportamiento como PPR en nuestra raza.


La calificación dada por los propietarios en cuanto a una visión de rentabilidad, es decir de costos frente a beneficios, el Montaña está también en segundo lugar (83%) esta vez frente al Maremmano (84%), y también, al revisar el porcentaje de "menor resultado económico", nuestra raza es la que menos ejemplares calificados como costosos ha recogido (6%).


En el apartado correspondiente a la permanencia con las ovejas, queda demostrado lo que todos los montañeros ya sabemos de sobras, la tendencia del Montaña al vagabundeo. Es cierto que nuestros perros consideran su espacio vital de una manera muy amplia. Los expertos dicen que es un sistema de controlar los alrededores y localizar los posibles peligros antes de que se acerquen al rebaño, con lo que consiguen disminuir la motivación en los depredadores, al tener que luchar.


En el tema de la agresividad el porcentaje "frente a depredadores" obtiene el Montaña también un segundo lugar, con el 95%, mientras que "frente a otros perros", el valor es el más bajo, con un 67%, dato positivo ya que no se trata de organizar una pelea de perros, sino de que el Montaña pueda distraer la atención de una jauría de perros asilvestrados, de las ovejas, con fintas, juegos y mordiscos sabiamente distribuidos, evitando la excitación que conlleva una pela que podría ser nefasta para el rebaño. El Montaña no actúa por agresividad, sino rompiendo la secuencia de depredación. Es importante que un Perro de Protección de Rebaños sepa dosificar la agresividad en aquellos casos que sea realmente necesario, como frente a un oso dispuesto a todo, pero no en casos que sería contraproducente. El Kuvasz, por ejemplo, es muy agresivo frente a depredadores (100%) y frente a otros perros (67%), pero también lo es con las ovejas (40%).


Con las heridas a ovejas o personas ya no queda duda, los valores de la raza pirenaica son los más bajos con diferencia (7% y 4% respectivamente). El control de la respuesta a estímulos externos que tienen nuestros perros es extraordinario. Saben discernir perfectamente si una situación de peligro para el rebaño es real o ficticia.


En el estudio hay un apartado con el título de otros problemas pero no queda claro a que problemas se refiere.


Con todos estos datos la conclusión que se puede sacar es que, la raza del Perro de Montaña de los Pirineos es la mejor solución de compromiso (ya que no existe la raza todo beneficios o todo problemas) en este tema de protección de rebaños. Tiene unos buenos ratios de efectividad, combinados con la agresividad adecuada frente a depredadores pero con baja agresividad frente a personas y ovejas. Aúna las características de defensa y a la vez de equilibrio necesarias para esta labor.


C.E.P.M.P.